Ezeiza y la Crisis Argentina del 2001

Hoy se cumplen 8 años de la explosión de la última crisis económica que arrasó a la argentina, y quería compartir con uds. un recuerdo que tengo de esos días del primer semestre de 2002, en el que yo por mi trabajo tenía que viajar al exterior casi semanalmente por lo que era un visitante más que habitual del aeropuerto de Ezeiza.

Eran momentos duros y tristes, quienes vivimos en Argentina, recordamos las calles vacias de autos en horas pico (rush hour), el país parecía que vivía en eterno domingo por la mañana, la actividad económica se había reducido a la mínima expresión, y en el microcentro de la ciudad de Buenos Aires, los ruidos de los bocinazos, frenadas, y escapes de los ómnibus habían cedido su lugar a los ruidos metálicos de las cacerolas contra los frentes de los bancos, que se habían convertido en fuertes blindados, tan seguros que ni los porpietarios de los depósitos podían recuperarlos.

Pero mi recuerdo se sitúa en la sala previa al embarque en el aeropuerto internacional de Ezeiza (que por si no lo sabías, se llama ministro Pistarini) En aquella época todas y cada una de las veces que me aprestaba a embarcar, terminaba entrando a la sala de migraciones con los ojos llenos de lágrimas y el corazón lleno de impotencia, pues la escena era calcada, siempre, SIEMPRE, había una familia numerosa, despidiendo a uno de sus jóvenes, hijos, primos, hermanos que tenía que “ir a hacerse la Europa” pues en la tierra que lo vió nacer, parecía que ya no había espacio fértil alguno.

Y lo que me provocaba las lágrimas que te contaba mas arriba, eran las madres, que abrazaban a sus hijos como nunca, les deseaban suerte, los llenaban de besos, los acariciaban como yo acaricio a mi beba de 5 meses, pero nunca, NUNCA lloraban delante de ellos.

Nunca lloraban hasta que sus hijos habían pasado aquel vidrio blanco que te deja frente a las filas de migraciones, y ahi, empezaba el drama; Ahí es cuando esas madres se habían dado cuenta que la tierra que habían elegido sus abuelos para establecerse, estaba expulsando a su próxima generación y que seguramente no voleverían a ver por muchos años. Y comenzaban a llorar desconsoladas.

Todavía recuerdo a una señora que comenzó allí a gritar, apenas perdió de vista a su hijo que acababa de embarcar: “Que país de mierda”, “mi hijo, mi hijo” nooo, nooo…

Aún 8 años después, cada vez que voy a embarcar en Ezeiza y paso por ese sector, muchas veces todavía me emociono si veo a alguna familia despedirse.


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2 thoughts on “Ezeiza y la Crisis Argentina del 2001

  1. Es muy profunda y movilizante la situación que describís.
    Contribuyendo al tema que tocás de la emigración quiero compartir con vos y tus lectores una foto que me impactó muchísimo.
    Paradójicamente esa foto es una foto que nunca realicé en mis safaris fotográficos como hobbista ni tampoco vi en museos, revistas, exposiciones u otros medios. Hasta donde sé, no existe esa foto en negativo, papel ni digital; sin embargo la imágen que voy a describir me impactó como si hubiera estado impresa a fuego.
    Imaginé la imágen de los abuelos inmigrantes llegando a estas tierras prometedoras y junto a esa imágen la foto de sus nietos regresando a la tierra que había expulsado a sus abuelos por temas políticos, religiosos, económicos, personales u otros.

    En la historia del ser humano hubo y sigue habiendo profundos desarraigos.
    Ojalá algún día podamos darnos cuenta que no existe bienestar personal posible ni acá ni en la China ni en Marte si el otro no está bien.
    Ojalá podamos construir sociedades mejores y más inclusivas que eviten los profundos desarraigos que tanto daño hacen y hieren gravemente a las futuras generaciones.
    Estemos donde estemos, vayamos donde vayamos, la escencia del ser humano es la misma.
    Aprendamos y usemos toda nuestra energía positiva para construir un presente y un futuro mejor evitando los dolores previsibles tanto a propios como a ajenos.

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