La imperiosa necesidad de que el INDEC nos mienta

Desde hace varias semanas que tengo el tema de la “mentira” de los índices del INDEC en la cabeza, y como en ésta oportunidad en la que le pregunte a mi amigo el economista Patricio Reggio sobre las retenciones nuevamente hago lo mismo, es que lo importante a veces no es sabes si no tener el teléfono del que sabe 🙂

Entonces Muy amablemente patricio ha escrito este post para aclararnos el porqué de esta situación:

En los últimos 5 años la Argentina ha batido todos los records históricos de crecimiento económico, creación de empleo, inversiones, crecimiento en exportaciones, superávit comercial y el alcanzado en 50 años: el Superávit Fiscal. Todo indica que estamos en uno de los mejores momentos de nuestra historia económica y sin embargo un enorme fantasma está al acecho en nuestras góndolas de supermercado, LA INFLACIÓN.

El INDEC publica cifras imposibles de creer, y la oposición reclama en todos los medios que el gobierno reconozca el problema e implemente urgentemente un plan para combatir la inflación.

Aquí voy a detenerme para hablar de la ESTANFLACIÓN. El término fue acuñado por primera vez en la década del 70. En esa época sucedió algo de lo cual no se tenía memoria en la historia. La economía mundial presentaba dos síntomas que nunca se habían presentado a la vez: inflación y recesión. Hasta ese momento los economistas, muy influenciados por las Escuelas Neo-Clásicas y  Monetaristas, creían que la inflación era causada únicamente por un exceso de emisión monetaria y que cuando esto ocurría la economía se recalentaba. Por el contrario cuando las economías entraban en recesión la inflación disminuía fuertemente. Incluso una década atrás se hablaba de que había que elegir entre inflación y desempleo. Esto es, más inflación implicaba menos desempleo y viceversa. La estanflación se produjo por primera vez cuando el mercado energético, fuertemente monopolizado por la OPEP, produjo un fuerte golpe al aumentar el precio del petróleo en un 400%.

Sucede que el petróleo es un costo que afecta a cada eslabón de la cadena de producción y comercialización de cada producto. Por ejemplo los alimentos se producen en el campo con ayuda de tractores; se transportan al puerto en camiones; se transportan en barco hacia el país de destino; se llevan al mayorista en camiones y se distribuyen en al mercado minorista también en vehículos. A lo largo de toda la cadena, los trabajadores van a trabajar en colectivos o medios impulsados por el petróleo, etc. Entonces los países que integraban la OPEP decidieron que debían llevarse un porcentaje mayor de la torta. Aquí estaba la cuestión, se trataba de una puja distributiva, decidida fuera de los “mercados”.

Era una pelea política y los gobiernos del mundo sabían muy bien que si devaluaban la moneda y  trasladaban el aumento a los precios el petróleo volvería a aumentar de un plumazo. Amén del fuerte golpe para los defensores del libre mercado y la no intervención del gobierno en la economía, el gran dilema de todos los ministros de economía alrededor del mundo era que las economías habían entrado en una fuerte recesión debido a que el aumento de precio de un insumo vital estaba comiéndose los márgenes de ganancias. Por otra parte al intentar combatir la recesión con la receta habitual de inyectar liquidez solo lograron agravar el problema hacia una espiral inflacionaria.

Como todos sabemos el petróleo en el 2001 valía USD 20 por barril y hoy fluctúa entre los USD 120 y USD 140. Por otro lado los precios de los alimentos también se han elevado fuertemente. Standard & Poor’s elabora un índice muy conocido que agrupa a todos los commodities (alimentos, materias primas y energía). Al 30 de Junio este índice de precios había registrado un aumento del 76 % en los  12 meses previos, donde el petróleo había aumentado un 108 % y la agricultura un 50 % en solo 12 meses !
(fuente: http://www.reuters.com/article/pressRelease/idUS135375+03-Jul-2008+PRN20080703 )

Es fácil ahora entender por qué los precios en las góndolas han aumentado fuertemente en 1 año. También lo es deducir que un país subdesarrollado, con una economía tan pequeña como la Argentina, nada puede hacer el respecto. Esta puja distributiva se decide entre las economías más grandes del mundo y a nosotros solo nos queda esperar. Secar de dinero la economía, generaría mayor recesión y nada lograría hacer nuestro ministro respecto al precio del barril del petróleo o de los alimentos en el mundo entero. Sin embargo la oposición política y los analistas reclaman que el gobierno tome esta clase de medidas.

Entonces la pregunta lógica es:

¿Quién se beneficia reclamando que se empuje a la economía a profundizar la estanflación y por qué el INDEC nos miente?

El problema que describí más arriba es un problema mundial y por supuesto también de Chile y Brasil. Es increíble que en Chile y Brasil los precios en las góndolas de los supermercados hayan aumentado más que en Argentina (ellos no tiene retenciones a las exportaciones) y que la inflación en Chile haya aumentado ¡ tan solo del 3% a 7 % y en Brasil del 4,5 % al 6,7 %! Parece que en Chile y Brasil están utilizando el ?ndice Moreno hace décadas, por que no veo que nadie esté cuestionando estos índices allí. Para colmo los salarios y la distribución del ingreso en Chile son semejantes a los de Argentina y en Brasil son aún peores. La población gasta entre el 60 y el 80 % de su sueldo en el supermercado, el changuito vale el doble pero los gobiernos de Chile y Brasil dicen que la inflación es más baja que en Europa…

Yo no trato de justificar ni defender al gobierno Argentino, solo trato de entender el por qué, intento deducir las razones que lo motivan a hacer esto. En lo personal creo que las razones son varias:

1) La deuda indexada: la Argentina en el año 2002 emitió deuda cuyos intereses se indexan por inflación, a mayor inflación mayores intereses se pagan. Se hizo como una señal a los inversores de que se tendría mucho cuidado con la emisión monetaria. Tal vez el gobierno crea (no lo sé) que está sacando a los que más tienen para dar a los pobres.

2) Para competir por inversiones: ningún inversor internacional se pone a analizar como se construye el índice de precios en cada país del mundo, mira la cifra y punto. Si tiene para elegir invertir en Chile, Brasil o Argentina, y mira que en la Argentina la inflación es del 20% y en Brasil y Chile del 7% entonces califica a la Argentina como peligros, cuando en realidad Chile y Brasil, mienten… Entonces el gobierno podría pensar (no lo sé) que debe mentir como el resto de los países o se convierte en la oveja negra de los mercados.

3) Las elecciones: es muy sabido que en todas partes del mundo cuando se aproximan elecciones los gobiernos recalientan un poquito la economía para generar una sensación de auge. En particular hay muchos artículos escritos en EE.UU. donde se critica como TODOS los gobiernos estadounidenses han hecho y siguen haciendo esto. Lamentablemente así funciona el sistema de elecciones en todo el mundo y es posible (no lo sé) que el gobierno Argentino haya hecho lo mismo para las últimas elecciones y que se le haya ido un poco la mano. Pero eso es reversible aunque tarda no menos de 9 meses en sentirse. Si detectaron el problema y comenzaron a revertirlo hace 4 meses, tardará unos 5 meses mas en verse el efecto.

4) Monopolios: muy pocas empresas son las que venden el 80% de los productos disponibles en supermercados. El conflicto con el campo sacó a la luz que en la cadena de comercialización se producen grandes distorsiones y que gran parte de los aumentos de precios no se los lleva el productor del campo. Es posible que los grandes monopolios aumenten los precios en la medida en que se recuperan los salarios y el poder adquisitivo de los consumidores. Tal vez el gobierno (no lo sé) no quiera revelar su debilidad política para enfrentar a los más grandes grupos económicos de la Argentina.

Puedo estar equivocado, pero creo que posiblemente sean estas cuatro razones las que han llevado al gobierno a intervenir el INDEC. Yo no justifico ni defiendo y dejo al lector la valoración moral de todo esto. Solo intento en este artículo alcanzarles una descripción de la situación que pueda resultarles útil y que, tal vez, ayude a que los argentinos discutamos el problema de fondo en lugar de la noticia de moda.

Por Patricio Reggio

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6 thoughts on “La imperiosa necesidad de que el INDEC nos mienta

  1. Muchas gracias por el post! Desde hace más de 3 meses que vengo pidiendoles a distintos profesores de economia de mi universidad, que me explicaran porqué el INDEC miente… porque es obvio que algún beneficio tiene que haber mas allá del simple hecho que sea para “dar una buena imagen” hacia afuera. Sólo uno supo decirme que también se debía a los bonos indexados a la inflación, pero nadie me lo explicó tan bien como en este post. Por eso gracias y por favor, seguí escribiendo este tipo de cosas que nos abren un poco mas los ojos a quienes no conocemos tanto el mundo de la economía.

    Saludos!

  2. Me parece interesante preguntar que harian ustedes si fueran el presidente/a ¿Publicarian la verdadera cifra y agacharian la cabeza para recibir todos los palos de la oposicion, FMI, Wall Street, o denunciarian a los otros paises que mienten poniendo en riesgo las relaciones internacionales y el Mercosur mismo?¿Reducirian la inversion en obra publica y pagarian los intereses causados por una inflacion “importada” como le llaman?

  3. K interesante que en chile gasten el 60 a 80% en el supermercado, aca gastamos el 60 al 80 en gastos fijos…!
    Se entiende el punto, pero tambien se entiende que es violento que te digan que los precios suben solo el 0,4 cuando suben el doble o el triple!

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